Almacenar el ajo de forma adecuada puede ayudar a conservar su sabor y evitar que brote o se eche a perder demasiado rápido. A continuación, se indican 9 de las mejores formas de almacenar ajo fresco:
1. Conservar en un lugar fresco y seco.
- El ajo prefiere un lugar fresco, seco y bien ventilado. Guárdelo en una despensa, un armario o cualquier lugar que se mantenga a una temperatura entre 15 y 18 °C (60 y 65 °F).
- Evite guardar el ajo en el refrigerador ya que puede favorecer su brotación.
2. Utilice un conservador de ajo
- Un ajillero es un recipiente de cerámica o barro diseñado para guardar ajo. Tiene orificios de ventilación que permiten la circulación del aire, lo que ayuda a mantener el ajo fresco por más tiempo.
- Son ideales para mantener la humedad y temperatura adecuadas.
3. Deje los bulbos de ajo enteros
- Los bulbos de ajo enteros duran mucho más que los dientes individuales. Mantén el bulbo intacto y no lo separes hasta que lo necesites.
- Cuando se deja entero, el ajo puede durar varias semanas en un lugar fresco y seco.
4. Utilice bolsas de malla o de papel
- Guardar el ajo en una bolsa de malla o de papel garantiza una buena circulación del aire alrededor del ajo. Esto ayuda a prevenir el moho y mantiene los bulbos secos.
- Evite las bolsas de plástico, ya que atrapan la humedad y pueden provocar putrefacción.
5. Congele el ajo para almacenarlo a largo plazo
- Puedes congelar el ajo si quieres guardarlo durante más tiempo. Pela los dientes y congélalos enteros, picados o triturados. Otra opción es congelar el ajo en aceite (pero solo si piensas usarlo en los próximos meses).
- Nota: La congelación puede cambiar la textura, pero conservará la mayor parte de su sabor.
6. Conservar en aceite de oliva (para uso inmediato)
- El ajo se puede conservar en aceite de oliva en el frigorífico para un uso breve. Machacar o picar los dientes y sumergirlos en el aceite.
- Este método debe utilizarse en el plazo de unas semanas. Nunca guarde el ajo en aceite a temperatura ambiente, ya que puede provocar botulismo.
7. Ajo seco para almacenamiento a largo plazo
- Si tienes mucho ajo, puedes secarlo y hacer hojuelas o polvo de ajo. Puedes usar un deshidratador, un horno o secar el ajo al aire en un espacio bien ventilado.
- El ajo seco se puede conservar en un recipiente hermético durante varios meses.
8. Guárdelo en una bolsa sellada al vacío
- Sellar al vacío los dientes o bulbos de ajo ayuda a prolongar su vida útil al eliminar el aire que podría provocar su deterioro.
- El ajo sellado al vacío debe almacenarse en el refrigerador o el congelador para obtener mejores resultados.
9. Plantar bulbos de ajo
- Si tienes acceso a un jardín o una maceta, puedes plantar dientes de ajo y cultivar tu propio ajo fresco. Este método es una solución más a largo plazo, pero garantiza un suministro fresco de ajo cuando es temporada.
¡Cada uno de estos métodos es excelente dependiendo de cuánto tiempo necesites almacenar el ajo, y puedes mezclarlos y combinarlos para obtener los mejores resultados!